TEATRO

Entrevistamos a Gerónimo Grillo, autor de  Hasta lo más profundo del hueso, obra recientemente galardonada con el primer premio "Escuela de Teatro y Danza de Extremadura", otorgado por la Junta de Extremadura, España.

Gerónimo Grillo

La pieza teatral saldrá editada por el Centro Cultural Rojas, participando de una selección que incluye la obra de otros cuatro dramaturgos. A continuación transcribimos un fragmento del texto de introducción a cargo de Lucas Margarit, donde hace hace referencia a la obra de Grillo:  

 

“Pese a que el comportamiento de los personajes se ve enmarcado en la marginalidad, va a responder a parámetros ligados a otro contexto, más cercano a un pasado de bienestar perdido. La memoria y el pensamiento de los personajes se desplazarán hacia zonas de ensoñación que darán algún respiro a la sordidez en que viven inmersos. Las viejas películas románticas o Psicosis, se intercalan en la situación dramática para alterar la continuación de la acción en ese mundo real. Como dice Ramona: Hay un momento en que uno debe desaparecer, recluirse, para poder sí poder sobrevivir y renacer en un mundo diferente…, esa nueva impresión del mundo rápidamente se ve contaminada por la aridez del contexto que los rodea. Es más, Polonio, hace referencia al personaje homónimo de la tragedia Hamlet de Shakespeare, ambos caracterizados por la curiosidad y por el modo en que espían las acciones de los otros personajes, como dice el Polonio de la obra que estamos comentando: Yo no espío, simplemente me intereso por las cosas que suceden a mí alrededor. Con esta relación que se establece entre este Polonio y el shakesperiano, vemos que el encadenamiento entre los diferentes grados de representación nos conduce a tener en cuenta la ambigüedad que manifiestan las palabras en las historias que estos personajes nos narran o van construyendo a lo largo de la representación. El pasado de Ramona, por ejemplo, bien puede establecerse en otro ámbito que no es el real, sino el de la construcción de otra ficción que se inserta en ese espacio de la marginalidad.”

Gerónimo Grillo nació en la ciudad de Buenos Aires. Estudió en el Colegio Otto Krause dónde se recibió de Maestro Mayor de Obras. Ingresó a la Facultad de Ingeniería y luego a la de Psicología. Por varios años residió en Brasil, Bélgica y Estados Unidos dónde trabajó en Auditoria y Desarrollo de Sistemas Automatizados. Escribe teatro y narrativa. Entre sus obras se encuentra “Oscuro Paraíso” que fue puesta en escena en el teatro IFT en el año 2000. Participó en el curso de Escritura Dramática del Centro Cultural Rojas y en seminarios de dirección teatral de Augusto Fernández. La Junta de Extremadura, España, acaba de premiarlo con el primer premio “Escuela de Teatro y Danza de Extremadura” para autor de texto teatral por su obra “Hasta lo más profundo del hueso”.

Entrevista

Hasta lo más profundo del hueso es muy profundo, ¿no?, es llegar a la médula….

Sin duda, es llegar hasta un punto sin retorno, donde la muerte y la degradación toman cuerpo y se hacen parte unívoca de cada uno de los personajes principales. La marginalidad social forma parte de la cotidianeidad y sus propias historias los hace transitar por un camino de angustia, dolor y desesperación.

 

¿Podés contarnos un poco más de la obra?

Hasta lo más profundo del hueso es la historia de dos vagabundos que viven y comparten el banco de una plaza. El personaje femenino se llama Ramona y el masculino Polonio y forman parte de un grupo de desclasados sociales que son regenteados por un tal Euralio. En ese banco viven, duermen, discuten y se emborrachan. Los dos tienen una historia que ocultar y los nombres reales son reemplazados por nombres ficticios con el fin de encubrir sus verdaderas identidades. A medida que se desarrolla la obra, la identidad de estos dos personajes se va revelando hasta quedar en evidencia el punto de unión que ambos tienen en común.

 

¿Qué significa para vos este premio?

Mucho. Significa el reconocimiento de personas para quién soy totalmente desconocido, es decir, como si el autor desapareciera para que solo la obra viva, y el reconocimiento de la obra, le permitiera al autor humildemente renacer para proseguir su trabajo, como si una vocecita en el oído dijera: “seguí, no has equivocado el camino”.

 

¿Hay certámenes de este tipo en la argentina?

Sí. Lugares como el Centro Cultural Rojas, El Instituto Nacional del teatro y otros entes nacionales, organizan anualmente concursos de esta naturaleza.

 

¿Se lee teatro?

No creo que se lea teatro con la misma frecuencia con que el común de la gente lee narrativa. Obviamente, los que nos dedicamos a la dramaturgia consideramos esta lectura casi como una necesidad para nutrirnos con lo que otros colegas escriben, pero entiendo que no es fácil, desde el punto de vista de un lector común absorber la escritura de una obra dramática con la facilidad que se asimila la lectura de una novela. Además debemos añadir que no se estimula a la gente leer teatro, no sólo eso, sino más importante aún, las editoriales le prestan muy poca atención a la publicación de obras dramáticas, lo que hace bastante difícil obtener textos de autores nuevos, donde se puedan buscar perspectivas diferentes en la escritura dramática. Las mayoría de las veces, conseguir una obra de teatro para leerla constituye una verdadera odisea.

 

¿Donde finaliza la labor del dramaturgo? ¿La puesta en escena es el broche de oro o abre otra instancia que le es ajena?

 

Todo dramaturgo escribe su obra con la expectativa de que en algún momento lo que está impreso en el papel sea puesto en escena, porque el teatro básicamente es movimiento y acción. Definitivamente, la puesta en escena es el fin último del esfuerzo. Ahora si el autor será involucrado en la puesta por el director, depende de cada caso individual. Últimamente se está dando el fenómeno autor/director, es decir, el autor que dirige su propia obra, algo que años atrás sucedía con menor frecuencia que ahora.

 

¿Qué pensás de la situación del teatro argentino hoy?

La actividad teatral es muy intensa, no solamente en la capital sino también en el interior del país. Sin embargo desde el infortunado suceso de Cromagnón, mucho se ha hablado sobre la persecución a las salas de teatro, los cierres, etc. El cierre de una sala de teatro es a los teatristas lo que el cierre de una fábrica es a sus obreros. En estos momentos el tema de la habilitación de salas independientes es muy importante, dado que va a marcar el futuro del mismo y los teatristas deben poner toda su energía e ingenio para que las salas no se cierren y todo espectador pueda asistir a una obra dentro de un marco de seguridad. Hay que reconocer el esfuerzo que hace la gente del teatro independiente para poner en escena sus obras, debido a los pocos recursos monetarios que poseen (generalmente se trabaja en cooperativa y sin ganar un centavo) y a la escasa asistencia por parte de los entes gubernamentales.

 

Vos también escribís narrativa, ¿dónde te sentís más cómodo?

En ambos géneros me siento cómodo, aunque tengo conciencia de las fuertes diferencias entre uno y otro.

 

En qué estás trabajando actualmente?

En la finalización de una novela llamada El chico de las ojeras y en la recopilación de material para escribir una obra de teatro dentro del género “reality fiction” relacionada con la muerte de García Lorca. Además, hay otras áreas que me interesan explorar dentro del teatro como dirección, puesta en escena e iluminación.